Wow, falta poco para las elecciones ¿eh? ¿Tenemos que ver con las cosas que nos pasan? Falta nada para las elecciones y realmente no tengo idea a quien votar. Siempre me pasa igual: se a quien no votar y nada más.
¿Tenemos que ver con las cosas que nos pasan? O sea, ¿ tenemos políticos que nos merecemos? La idea a veces parece cierta pero en el fondo esa idea ( la que cada país tiene los políticos que se merece), es una idea jodida. Eso sería si todos fuéramos igualmente libres y si todos tuviéramos las mismas oportunidades. No es así
Un pibito de la Matanza que comió mal y se crió peor, ¿tiene lo que se merece? Un jubilado que laburó toda su vida para cobrar una limosna, ¿tiene lo que se merece? Ver a la suerte como un destino que no podemos cambiar nos puede sonar injusto, aunque para ser injustos, tampoco somos unos angelitos.
Los políticos son en un punto como la televisión: nos muestra parte de lo que somos, justamente la parte que no nos gusta mirar. ¿No hubiera sido posible una dictadura con el pueblo en contra o 10 años con Menem si la gente no lo hubiera votado?
¿ En qué nos parecemos a Menem? ¿ Qué cosas nuestras, que nos resistimos a recordar, vemos reflejadas en él? Cuanto más profunda la crisis fue, más profundo se volvió nuestro miedo. Durante 10 años nos olvidamos de el de al lado pensando que a nosotros no nos iba a pasar lo mismo. Empezamos a pensar en la desocupación cuando la falta de laburo empezó a humear cerca de nuestra familia, conocidos o en nuestra familia. No miramos a los costados por miedo a caernos nosotros también. Nos acostumbramos, como nunca antes, a que Argentina dejara de ser un país. Un país en serio: con leyes propias, con intereses propios, con obligaciones y derecho.
Fuimos colonia como nunca antes lo hubiéramos sido. República bananera como nunca antes. Nos endeudamos más y rematamos todo y nos endeudamos más y más hasta que ya casi no quedó nada por vender.
Hoy, a la Argentina, entran tropas extranjeras sin pedir permiso, 4 Gallegos oportunistas nos compran las empresas sin poner un mango. Los Yanquis nos dan consejos sobre como distribuir la plata y los banqueros se quedan con los ahorros de las abuelitas. Eso somos. Da lo que somos. Pero perdimos cosas más importantes, cosas que no se pueden comprar. Nos convencieron de que no hay que soñar, de que no vale la pena pelear por nada más que la cuota de la licuadora o el 1 a 1. nos convencieron de que dentro de una 4X4 se puede ser feliz y que silo somos mejor que la 4X4 tenga vidrios polarizados, así los de afuera, que están peor, no nos envidian.
Yo creo que estamos mal y estamos tristes porque nos ganaron el corazón . hay que reconocer una cosa: los argentinos somos fáciles de convencer. No hace falta mucho laburo para que un argentino salte de un estado anímico a otro. Somos ciclotímicos por naturaleza, o geniales o basura. Somos cómodos y pensamos que las cosas cambian de la noche a la mañana y sabés que pasa: ninguna cosa que cambie rápido puede ser cierta. Ningún cambio que suceda en 5 minutos puede durar.
El amor a primera vista es fantástico para las películas pero el otro, el que te atraviesa enserio el corazón, se construye con el tiempo, con la entrega, hay que dar para recibir y dar para dar y todo eso lleva tiempo para que sea verdad. Muy hippie ¿no?
Las elecciones que vienen no van a cambiar nada, ninguna elección por si misma cambia nada. Gane quien gane, Puede ser el primer día para cambiar. El primer día de un montón de años que faltan para que las cosas cambien enserio, un montón de años con mucho laburo.
¿Sos capaz de hacer algo trascendente? Yo creo que lo mejor que podemos hacer para nuestros hijos es dejarles un país, no una carrera o guita en el banco. Con el diploma de psicólogo van a terminar repartiendo pizza y la guita de canuto que hagamos se la van a gastar en 1 o 2 años. Si todos alguna vez decidimos y empezamos a luburar enserio les podemos dejar un país.
Un país es un sueño, un lugar donde pertenecer, del cual sentirse orgullosos, un lugar para defender y para mejorar, una casa, una identidad. Yo creo que necesitamos dejar de ser pequeños, miserables, miedosos, desconfiados. Necesitamos ser audaces y generosos para que este país vuelve a ser definitivamente nuestro. Nada de eso va a pasar en un año o dos o seis. Necesitamos 10 o 15 o más de laburo enserio para lograrlo. ¿Estás dispuesto a hecerlo?
Hoy en éste país ni siquiera somos capaces de echar a Barrionuevo, ni siquiera podemos pedirle visa a los Marins. La construcción de este país depende de los candidatos que se van a presentar en unos días pero no exclusivamente de ellos ni mucho menos. Los políticos pueden governar a favor o en contra del pueblo. Somos nosotros los que vamos a estar acompañando o criticando, boicoteando o criticando lo que el que gana haga.
Te acordás esa noche calurosa de diciembre cuando caminabas por el medio de la 9 de Julio para ir a sacarlo a De La Rua. Bueno, si algún viento sopla el domingo 27 en el cuarto oscuro, ojalá que sea ese viento.
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