Por Nadia Soledad .
En mi cuerpo ya no hay lugar
para una herida más
¿cómo vas a hacer para limpiar
mi sangre sin ensuciarte?
Por eso acabá conmigo
y que sea lentamente,
acabá conmigo de una vez
para calmar las ansias.
Quiero sentir tu filo por mi espalda
y mi respiración entrecortada
no va a demostrar dolor,
sino una misteriosa satisfacción.
Dame tiempo para amarte por última vez
y quemarme en tu fuego interminable,
dame tiempo para escuchar tu voz
antes de que la muerte nos separe...
Porque en esta tierra de mortales
yo no deseo caminar
te nombro mi único dios
y mi corazón puedas arrancar;
pero no temas hacerlo, yo te lo pido,
que la noche nos descubra juntos
y la mañana sea testigo...
Perdámonos entre besos,
suspiremos como nunca,
dejemos la calma de lado y busquemos la locura;
esa locura que nos envuelva
y sea toda nuestra, simplemente nuestra...
Siento tu filo por mi espalda
y mi respiración entrecortada
no demuestra dolor,
sino una paz desolada.
Cada tajo me adorna la piel
pintando rojos caminos,
desangrando, desahogando;
te percibo atravesando el alma
como navaja que mata en las penumbras...
Veo que está amaneciendo
y no te escucho, no te siento,
no te encuentro aunque te busque
entre los ángeles...
Desde los cielos tristes
colmados de nubes grises,
un rocío comienza a mojarme,
¿serán tus lágrimas que caen por mí?...
...¿Serán las tuyas, amor?...
Categories:
Mis Canciones
